Mons. Luis Enrique Rojas confirió el Ministerio del Acolitado y Admisión a las Órdenes a siete seminaristas merideños

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Mayra Briceño/Prensarquimer

Este sábado 14 de septiembre en la Parroquia Santuario San Buenaventura de Ejido, seis seminaristas fueron admitidos a las Sagradas Órdenes del Diaconado y Presbiterado, jóvenes que están en su proceso de formación, igualmente un joven seminarista recibió el Ministerio del Acolitado.

La ceremonia fue presidida por Mons. Luis Enrique Rojas Ruiz, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis en representación del Excmo. Cardenal Porras Cardozo, Arzobispo de Mérida y Administrador Apostólico de Caracas, que por razones ajenas a su voluntad no pudo estar presente, acompañado además de parte del clero merideño, seminaristas y religiosos.

Los jóvenes, Carlos Araujo, Jonatan Paredes, Luis Salas, Ovidio Puentes, Abraham Rangel y Ronny Quintero recibieron la Admisión a las Sagradas Órdenes del Diaconado y Presbiterado, del mismo modo le fue conferido el ministerio del Acolitado a Eduardo Ismael Gotopo. El Pbro. Reinaldo Muñoz, Rector del Seminario Mayor San Buenaventura, fue el encargo de presentar a los seminaristas aspirantes ante el obispo y la feligresía presente.

Durante su homilía Mons. Luis Enrique invitó a los seminarista a seguir a Cristo, a atender su llamado, les recordó de que “fueron 12 los llamados y hoy son más y cada día seguimos siendo más con todos los bautizados… hoy, ustedes muchachos, dan un paso más en su caminar vocacional y debo recordarles que estamos aquí para servir al pueblo, para atender sus necesidades…”.

“…Hoy cuando llegaba a esta parroquia, me encontré con un joven que mendigaba, me detuve y llame a los aspirantes que hoy recibían estos ministerios y les pedí que le dieran de comer, que le dieran vestimenta a este joven, que hoy necesitaba una mano amiga, y que es parte de la realidad que hoy vivimos en Venezuela, recordarles así que necesitamos pastores humanos, que no olviden de dónde venimos, ni nos olvidemos del prójimo…” acotó  también Mons. Kike.

Asimismo durante esta ceremonia solemne, el clero le dio gracias a Dios por los 36 años de la llegada del Cardenal Porras a Mérida, en aquel momento llegaba como Obispo Auxiliar a esta Arquidiócesis, para acompañar y ayudar a Mons. Miguel Antonio Salas, hoy, Siervo de Dios, agradecieron por su cercanía con ellos y con la feligresía y pidieron a Dios de que sean más años contando con su presencia.

Para finalizar, Mons. Kike les recordó a los seminaristas que necesitamos pastores de apoyo y cercanía a la feligresía, a los grupos de apostolados, que están llamados a servir al pueblo. También, el Padre Luis Enrique Rodríguez párroco del Santuario, agradeció al Seminario y a los seminaristas por tomar en cuenta a esta parroquia para esta celebración, igualmente extendió su agradecimiento a todos aquellos que colaboraron para la realización y logística de esta ceremonia.